Un elevado ideal: amor sexual en modo divino.
Un gran porcentaje, tanto de hombres espirituales como de mujeres feministas, en su intimidad sexual, son verdaderos animalitos buscando la excitacion sexual. Lo que queremos decir aqui, es que esto, al final, va en desmedro de su masculinidad celestial o femineidad divina, cayendo en el olvido, poco a poco, de la sensación de sentir lo sagrado en su templo interior, siendo esta pérdida u olvido, el inicio de la profanación del templo por medio de los vicios y sentimientos bajos. Y esto no lo hacen a propósito, sino porque ignoran como hacer el amor divinamente y es ahi donde la mujer receptiva asume el rol de victima y el hombre activo de victimario. Pero en general, es un desconocimiento mutuo de como amar fisicamente, un desconocimiento de la posibilidad etica que tenemos de evolucionar a un elevado ideal de amor. En este lugar de ignorancia o punto de conciencia, el unico camino que se ve es el sexo convencional de excitacion fisica. Una vez que se conoce la verdadera forma de hacer el amor sexual en modo divino, y es aceptado por quien desea practicar esta via, a saber, la capacidad que tenemos los humanos de poder concebir hijos en la luz, empieza recien el camino de desaprendizaje. En primera instancia muy poc@s logran desarrollar su apertura etica a este elevado ideal de conciencia como para ver una opcion a la via clasica del sexo excitativo/imaginativo, y en segunda instancia, de l@s que pueden ver esta posibilidad e inician el camino, de est@s al final muy pocos logran desarrollar el amor divino, debido a que durante toda su vida han sido condicionad@s a llevar una forma de ser sexual excitativa y principalmente y sobre todo imaginativa. Para lograr desbaratar el profundo circuito condicionado de sexualidad excitativa es necesario vivir un proceso de desaprendizaje que permita cristalizar un nivel superior de conciencia, lo que en tiempos de hoy, es bastante dificil de realizar. El problema, a lo que llamamos lujuria, es la capacidad de la mente de imaginar la relacion sexual y reforzar tal mecanismo mental en el acto sexual con su pareja. El problema es muy común, ya que muy pocos vienen de una familia iluminada que practique concebir hijos en la luz, por lo que en la mayoria a tod@s, en sus primeros 20 años de educacion, les han sido inculcados con el chip social de la sexualidad convencional, por lo que ya luego se vuelve un gran reto lograr evolucionar este condicionamiento, ya que junto con el deseo de comer ciertos alimentos, es uno de los habitos mas arraigados constitutivos del yo.
Si la pareja no explora la sexualidad divina, perderán la sensación de su templo interior sagrado y tanto el divino femenino como el masculino celestial caerán en los bajos sentimientos por no poder completarse en su género a cabalidad. "Debemos tratar de comprender qué es lo que hace que una mujer sienta celos, agresividad, amargura o histeria, detectando que se debe básicamente a su indefinición como hembra y a la tremenda inseguridad que esto le produce. Al sentirse débil en su femineidad busca una hiper compensación para elevar su autoestima manifestándose, desafortunadamente, a través de actitudes de mando y dominio que son propias del sexo opuesto. En el caso del hombre, éste también se siente virilmente débil y para compensarlo adopta actitudes que evidencian escapismo (poca hombría), infantilismo (insuficiencia viril), pasividad (falta de agresividad controlada)." John Baines, La ciencia del amor.