Desconcierto en Cobquecura: La amenaza del Parque Eólico Quirihue Poniente en San José.
La comunidad de San José, en la comuna de Cobquecura, se encuentra en una encrucijada. La posible instalación del Parque Eólico Quirihue Poniente, promovido por la empresa UKA Chile, ha desatado un torrente de preocupaciones entre los residentes. 15 familias ya han firmado contratos de arrendamiento a 30 años, con pagos iniciales de $700,000 pesos a cada propietario. Sin embargo, este acuerdo entre privados no ha sido recibido con entusiasmo por las 60 familias que residen en San José, sino mas bien con un creciente desasosiego. Además, la empresa ha adquirido las concesiones mineras para todo el sector de San José y sus alrededores.
Conflictos en el horizonte.
A tan solo 29 kilómetros de San José, el Parque Eólico Culenco ha sido recientemente aprobado por el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) para su instalación en las comunas de Quirihue, Ninhue y San Carlos. Este proyecto, de la misma empresa, que incluye 32 aerogeneradores en un área de 197 hectáreas y una inversión de 300 millones de dólares, plantea una capacidad de 256 MW. En contraste, el Parque Eólico Quirihue Poniente se estima que tendría una capacidad de 170 MW, según datos obtenidos del acceso abierto al Coordinador Eléctrico Nacional. Donde además se menciona la fecha estimada de conexión a la red: 1 de enero del 2029 en la Subestación las Delicias.
En una reunión reciente con la directiva de la junta de vecinos de San José, la empresa se comprometió a seguir estándares alemanes, asegurando que ubicarían como mínimo las torres a 500 metros de las viviendas. Por otro lado, según la guía de Proyectos Eólicos de la CNE, se sugiere la instalación de aerogeneradores de un estándar de 150 metros de altura a solo 350 metros de las casas. Ambos planteamientos serian un serio riesgo para los vecinos, quienes expresaron, en la reunión, su oposición a la empresa: "¡No queremos su negocio en nuestro territorio!".
Impactos negativos en la comunidad.
Los habitantes de San José están viviendo en un clima de incertidumbre, conscientes de los efectos adversos que los aerogeneradores pueden tener en su entorno. Entre los principales riesgos se encuentran:
- Ruido y contaminación visual
- Daño en la avifauna local y migratoria.
- Deforestación, erosión del suelo y destrucción de las napas freáticas.
- Radiación electromagnética y enfermedades asociadas.
- Riesgo de rayos, fallas en las torres e incendios.
- Impacto en las comunidades circundantes.
- Entre otros efectos, como cáncer, epilepsia, migrañas, insomnio y una serie de problemas de salud no comprobados por la ciencia, pero con casos reales documentados en diversas partes del mundo.
- Afectación al desarrollo turístico creciente en la zona.
- Devaluación de terrenos.
- Afectación a la agricultura, de usuarios con proyectos por INDAP como independientes. Y afectación a proyectos de recuperación de bosque nativo y paisajes de rentencion de agua, apoyados por FAO (+Bosques).
Además, el área alberga especies en peligro crítico de extinción, como el sapo de Vanzolini (Alsodes vanzolini), el Huevil (Vestía foetida) arbusto visto en el sector el molino, cercano a San Jose, categorizado en peligro de extinción y el abejorro chileno (Bombis dahlbomii) visto en San José, categorizado en peligro de extinción. Además hay varias otras especies que están categorizadas como Vulnerables tales como el Pudú, la guiña y el Naranjillo (Citronella Mucronata), árbol registrado tanto en el Parque los Avellanos de San José, como en otros lugares más del sector.
Oposición ciudadana y pérdida del potencial del lugar.
La ciudadanía en general de la comuna de Cobquecura ha mostrado apoyo a los residentes de San José. Tanto políticos locales y regionales, así como la Unidad de Medio Ambiente de la Municipalidad de Cobquecura, ha expresado su respaldo. Este proyecto representaría una afectación para toda la comuna, pues a pesar de que solo algunos pocos serán los beneficiados por el arriendo de sus tierras, que además tendrán que pagar contribuciones por la construcción de las torres y no podrán realizar otras actividades en sus terrenos arrendados, solo en el largo plazo quedarían los daños medioambientales y a la salud de las personas que habitan en el sector.
Con la inminente pavimentación del camino principal de San José, que promete mejorar el turismo y la cultura local, la instalación de un parque eólico podría desincentivar la inversión y la llegada de visitantes, afectando la plusvalía que ya ha presentado la zona.
Una sombra de incertidumbre.
De manera extraoficial, se ha indicado que otros dos grandes proyectos eólicos podrían estar interesados en la zona, ya realizando avances en lo que la misma empresa UKA llamo como una estrategia de aseguramiento de terreno. Sin embargo, el silenciamiento y la falta de información clara sobre estos planes genera aún más inquietud entre los residentes rurales de toda la comuna.
Es fundamental que la comunidad esté atenta a la presentación de estos proyectos al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), para asegurar que se analicen adecuadamente las implicaciones ambientales y los efectos en la salud de la población local. Es mas, es necesario vislumbrar y analizar desde ya cual es el estado de estos proyectos tanto en la institucionalidad energética del país, ya sea en el Ministerio de Energía, la Comisión Nacional de Energía, el Coordinador Eléctrico Nacional, la Secretaria de Electricidad y Combustible, tanto como también en los distintos niveles políticos regional y nacional del país.
La situación en Cobquecura es un recordatorio de que la transición hacia fuentes de energía renovable debe llevarse a cabo con responsabilidad y consideración por las comunidades afectadas. La lucha de los habitantes de San José no es solo por su calidad de vida, sino también por la preservación de su identidad asociada a su entorno y el futuro de la comunidad.
El telón de fondo y la narrativa verde (saqueo verde!).
La transición energética corporativa esta destruyendo las comunidades de Chile, junto con la soberanía alimentaria. Debemos optar por una transicion energetica a escala humana y para las personas del territorio, que no signifique un control y extracción financiera a partir de la explotación de los recursos naturales por medio de los proyectos a gran escala y altamente tecnológicos, que desplazan a las comunidades del territorio.
La transición energética a energías renovables "limpias", sí bien cambian el modo de producción energética, jamás buscarán cuestionar el transfondo de la gran escala, que busca mantener el control de la riqueza en unos pocos capitales extranjeros, a costa del aumento de la desigualdad social, la destrucción del territorio y sus comunidades.
Las eólicas y fotovoltaicas a gran escala atraen un cluster industrial extractivo y desterritorializador, que además de la minería de tierras raras, que ocupa mucha agua para separar la arcilla, atrae a las desalinizadoras (que ocupan mucha electricidad para sacar la sal del agua, hidrólisis, siendo esta agua privatizada para las grandes empresas para comprar sin generar impacto ambiental por sacar agua de los rios), plantas de hidrógeno verde (mucha electricidad para separar el H del H2O), data center centralizados y privatizados que ocupan electricidad y agua para enfriar los servidores, todas inversiones extranjeras, a costa del territorio y su comunidad. Este es el plan de desarrollo global sobre los territorios de sacrificio como nuestra región.
Texto crítico:
Esto NO es desarrollo!! Es a costa de muchos y a favor de unos pocos, el modelo de transición energética del país esta generando una problemática social a gran escala jamas vista. El desplazamiento de la comunidades rurales producto del daño que generan las eólicas al territorio y sus comunidades esta totalmente descontrolado, esto es capitalismo exacerbado, empresas privadas de capitales extranjeros buscando obtener el máximo lucro a costa de las comunidades en un mercado totalmente desregulado (segundo mercado mas desregulado del pais). Debemos visibilizar que aquí estamos presentando una desarmonía en nuestro desarrollo social, porque no es social, la transición energética no cuestiona el modelo de concentración del poder que hay de fondo, lo que finalmente termina en la preservación y aumento de la desigualdad social, todo lo que trae este tipo de desarrollo consigo es para gente mantener la calidad de vida europea y de la gente del norte del mundo, no para nosotros los del territorio: desaladoras, minería, data center, hidrógeno verde, electro movilidad, etc. son las nuevas narrativas verdes que se están usando para que nosotros los comunes permitamos que los grandes capitales puedan ser cada vez mas coercitivos con nosotros mismos.
Fin al colonialismo energético para el acaparimiento de los recursos naturales de nuestro territorio.